Se acerca la vendimia

Me impresiona lo rápido que ha pasado este mes de agosto. He visto avanzar el envero de la uva, de forma irregular pero firme, hasta que la mencía ha alcanzado en su totalidad ese color púrpura tan característico. He conocido grandes viticultores y bodegueros quienes me han enseñado con total generosidad sus casas, sus viñedos y sus intimidades en el cultivo de este patrimonio maravilloso que es el Bierzo. He descubierto pueblos, bosques, valles, ríos y montañas. He recibido la visita de amigos y familiares, capaces de recorrer cientos y cientos de kilómetros para compartir aunque sea solo unos días esta aventura al viaje al centro del vino. Se agradece ver esas caras familiares, recibir sus abrazos, compartir risas, vinos y conversaciones.

Las variedades del Bierzo y las modas

El Bierzo es la región vitivinícola que más porcentaje de  viñedo viejo conserva en el mundo. Me sorprende el bajo porcentaje de godello comparado con la oferta de vinos en casi todos los bares y  bodegas. Es cierto, me han mostrado parcelas arrancadas y replantadas con godello, variedades como la palomino y la dona branca reinjertadas para transformarlas en godello y hasta cepas viejas de mencía intentando ser reconvertidas a godello.

El envero está aquí. ¡Empieza la cuenta atrás!

El envero empieza en el centro del valle del Bierzo, en Valtuille. De todos modos, el envero es muy irregular y suele ser antes en las viñas viejas, con poca producción y uvas más concentradas. Es muy emocionante cuando por primera vez te encuentras un racimo con algunas bayas ya tintadas. Te provoca sorpresa, emoción, liberas dopamina y sonries.

La clave de todo es la poda

a poda es una de las operaciones más importantes del trabajo del viticultor. Es un trabajo laborioso. Pensad que debe podarse manualmente cada cepa, una a una, cada año. Me pregunto cuántas cepas sumarán entre las 70 pequeñas parcelas de 13 Viñas. Le pregunto a Julio. ¡Ni idea!, responde. ¿Y si tuvieras que dar una cifra? ‘Por encima de 25.000, diría’.