El etiquetado, la carta de presentación

Llega el momento de embotellar y de vestir la botella, es decir, decidir etiquetarla. Está claro que lo que realmente es importante en una botella de vino está en el interior. No hay discusión en ello. Pero eso no es excusa para no prestarle atención a la etiqueta. Una etiqueta es una oportunidad para explicar algo del vino, de la bodega y de la filosofía que envuelve a esa botella.

13 Viñas y las recetas ‘secretas’ de licores

Cuando Julio me llamó por la mañana para decirme que el Diario de León quería hacer un reportaje sobre el apadrinamiento de viñas, poco nos imaginábamos que ese artículo iba a desembocar en una fascinante historia de enigmas, legado y transmisión de sabiduría popular.

Los aditivos del vino

Hoy os hablaré de los aditivos del vino (correctores, complementos, enzimas, aromas alimentarios) y de sus usos y normativas. Porque es cierto que como consumidores estamos muy desinformados y podríamos decir que incluso desvalidos ya que, pese a ser el vino un producto alimentario, está exento de ofrecer esa información en el envase tal y como se exige al resto de productos alimenticios.

El análisis del vino

Julio me envía los resultados obtenidos en el análisis químico de mi vino. El análisis químico de los vinos es una práctica habitual en las bodegas para conocer con exactitud los parámetros  clave sobre la calidad del vino. Lo cierto es que los vinos podrían llegar a analizarse hasta determinar entorno a mil componentes diferentes y los avances de la investigación enológica han convertido muchas bodegas en auténticos laboratorios. Pero a la práctica, para interpretar la calidad de los vinos basta con unos parámetros básicos. El análisis básico mide el grado alcohólico, el ph, la acidez (total y volátil), el anhídrico sulfuroso y, a mayores, el málico y los azúcares. Vamos por partes porque, para los que somos más de letras que de ciencias, entender el porqué y el estado de cada uno de esos valores no resulta fácil. Así que veámoslos uno a uno.