Descendientes J. Palacios, el ‘200’ Parker del Bierzo

‘El Bierzo le debe mucho a los Palacios’, es una frase que he oído repetidamente a viticultores, bodegueros e incluso a personas ajenas al sector del vino. Se refieren a Álvaro Palacios  y su sobrino Ricardo Pérez Palacios. Pocos confiaban, cuando llegaron al Bierzo en 1999, que conseguirían elaborar con la mencía vinos de la más alta calidad. Y por supuesto que lo consiguieron. Tanto que la Faraona es hoy de esos limitados y exclusivos vinos españoles que ha conseguido en dos ocasiones los 100 puntos Parker, la máxima puntuación de una de las clasificaciones más prestigiosas del mundo. Con ellos, todo cambió. Pusieron el Bierzo y la mencía en el punto de mira del sector y del consumidor. Y con su saber hacer, unas añadas magníficas y esa nueva generación de viticultores bercianos como Raúl Pérez, los hermanos Peique, Manuel Otero o Luna Beberide… el Bierzo empezó a crecerse y creerse que podían estar a la altura no solo de los Riojas y Riberas del Duero, sino de los mejores Burdeos o Borgoñas.  

El envero está aquí. ¡Empieza la cuenta atrás!

El envero empieza en el centro del valle del Bierzo, en Valtuille. De todos modos, el envero es muy irregular y suele ser antes en las viñas viejas, con poca producción y uvas más concentradas. Es muy emocionante cuando por primera vez te encuentras un racimo con algunas bayas ya tintadas. Te provoca sorpresa, emoción, liberas dopamina y sonries.

Jose Antonio García. Es tiempo de ‘vignerons’

José Antonio García se reconoce como vigneron. Su filosofía pasa por entender el viñedo, tener el conocimiento del medio y de cómo se comportan las viñas en cada parcela y a partir de ahí, trabajarlas de forma sostenible e interpretarlas para obtener calidad y hacer vinos con sello propio. ‘Eso es lo más complejo de todo. No se trata solo de practicar el oficio de cultivar la viña y elaborar vino, se trata de explorar y hacer un vino que te represente’.

Mundo Zeppelling: ‘Stairway to Bierzo’

Led Zeppelin convirtió ‘Stairway to Heaven’ en una de las canciones más famosas del rock de todos los tiempos y Mundo Zeppelling, en su honor, no nos conduce al cielo pero nos lleva directamente a la esencia vinícola del Bierzo.