Mundo Zeppelling: ‘Stairway to Bierzo’

Un guiño a una de las bandas más influyentes en la historia del rock y, a la vez, a uno de los inventos que cambió la historia de los medios de transporte. Mundo Zeppelling es el buque insignia de Vinos del Pueblo, una bodega surgida en 2015, fruto de la pasión por el vino y la amistad que unió al berciano Javier González con la pareja argentina Gerardo Michelini y Andrea Mufatto. Él, viticultor procedente de uno de los apellidos más reconocidos en la viticultura argentina. Ella, también enóloga reconocida. Llegan al Bierzo tras conocer a Cesar Márquez y Raul Pérez y sienten un flechazo por esta tierra y sus viñedos olvidados. Así es cómo deciden sumar el Bierzo a sus proyectos personales, junto a los vinos que desarrollan en el valle del Uco de Argentina y los de Maldonado, en Uruguay.   

A la vez, conocen a Javier y le proponen poner en marcha juntos este proyecto. ‘Yo empecé haciendo vino con mi padre. Él hacía vino para casa, para amigos… Yo no me dedicaba al vino, pero tenía amigos que sí como Raúl Pérez o Cesar Márquez’. En 2011, le propone a su padre trabajar los vinos de forma más elaborada. Compró tres barricas usadas para vinificar, buscó asesoramiento entre los amigos, le dieron un tiempo de crianza y lo embotellaron. El resultado fue excelente y ya no había marcha atrás. Se enganchó a la viña, a la enología y la elaboración de vino. Se dio cuenta que ya era algo más que un vino para casa, para reuniones con amigos, para compartir con conocidos pero no llegó a comercializarlo. ‘Registré una marca, Apología, pero nunca llegué a lanzarla comercialmente’. En 2015 conoce a Gerardo Michelini y Andrea Mufatto en su búsqueda de viñedos por el Bierzo y le proponen hacer un proyecto juntos. ‘Así fue como nace Vinos del Pueblo y me embarqué en esta historia, sin pensarlo demasiado, toda una locura’.

Alquilaron los bajos de una casa antigua en Toral de Merayo y allí montaron la bodega que hoy alberga Mundo Zeppelling y otros proyectos propios de Michelini y Mufatto y su hijo Manu. En ella, una prensa tradicional en la que se las han ingeniado para aplicarle un motor, 8 ánforas de barro, barricas de castaño y un precioso y reciente fudre. ‘No hace falta mucho más. El vino se hace en la viña y aquí tratamos de manipularlo bien, envecejerlo, observarlo y darle su tiempo. Esta es la magia del vino’, comenta Javier.

Las viñas se encuentran repartidas en pequeñas parcelas situadas en los montes de Toral de Merayo, Ozuela y Rimor. Casi todo mencía y algo de palomino, viñas viejas de entre 80 y 100 años, entre los 400 y 600 metros de altitud, con suelos de pizarra y arcilla; y rodeadas de cerezos, castaños y robles. La viticultura que practican es ecológica pero no la certifican. ‘Siempre hemos trabajado así. En el suelo, desbrozar y labrar con moto azada y poco más. En las viñas, una buena poda, seguimiento y de forma preventiva sólo tratamos con caldo bordelés, una combinación de sulfato cúprico y cal hidratada inventado por los viñateros de la región de Burdeos (Francia)’.

Elaboran dos mencías y un blanco palomino: Capitan Beto y Mundo Zeppelling.  Vinos muy personales, donde la mencía se expresa como la fruta que es, con todas sus cualidades y con el carácter de su terruño. Capitan Beto (13,60€) es un vino que envejece un año en ánfora de barro y un 10% en madera. La uva se fermenta con sus propias levaduras en tinos de castaño e inox, con el 30% del raspón, y el prensado es con los pies. Mundo Zeppelling Mencía (23,90€) es un vino de zona, elaborado 100% con uvas procedentes de las parcelas ubicadas en el monte Torullón, respetando al máximo el suelo y el terruño. Se elabora con levaduras autóctonas en depósitos abiertos y con raspón. Tras la fermentación pasa un año en barricas francesas de distintos usos. Finalmente, Mundo Zeppelling Palomino (23,90€), una rareza que apuesta firmemente por la variedad palomino con algo de dona branca y cuyo mosto fermenta, una parte, en anfora de barro con sus pieles que dejan macerar durante tres meses para después darle una crianza de 12 meses en barricas. Y lo ensamblan con otra parte que ha fermentado directamente en barrica y queda con las lías todo el año con velo en flor.

Sí, señoras y seňores, Led Zeppelin convirtió ‘Stairway to Heavenen una de las canciones más famosas del rock de todos los tiempos y Mundo Zeppelling, en su honor, no nos conduce al cielo pero nos lleva directamente a la esencia de los vinos del Bierzo.

Publicado por maiteruiza

Periodista. Especialista en Vinos. Autora de El Viaje al centro del Vino

3 comentarios sobre “Mundo Zeppelling: ‘Stairway to Bierzo’

  1. Los tres vinos me parecen muy recomendables. Están muy bien elaborados y tienen mucho sabor.
    Los mencias son agradables en boca, están muy redondeados. El Palomino llama la atención por cultivarse lejos de la zona donde habitualmente la controlamos, el sur.
    Mantiene el sabor de la uva. Buen vino para una comida.
    Nuestro agradecimiento a estas bodegas y personas que se esfuerzan en hacer cosas nuevas manteniendo lo antiguo y dándole un nuevo sentido.

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