Maestros del vino: Verónica Ortega

Verónica Ortega lo tiene todo: experiencia, pasión, talento, intuición, juventud y reconocimiento. Llegó al Bierzo en 2012 y desde que llegó sus vinos no han dejado de sorprender haga lo que haga. Vinos frescos, ágiles e informales como Quite. Vinos complejos, minerales y elegantes como Roc o vinos personales, sorprendentes, con expresiones muy marcadas como Cal o La Llorona. La crítica la adora y el público se pelea por encontrar sus botellas. Ella lo sabe y se siente agradecida porque el vino es su vida, y a él dedica todo su esfuerzo y duro trabajo. El resultado es magia pura, de esa que pone los pelos de punta.

Llegó el otoño a los viñedos

Con la llegada del otoño, todo el Bierzo luce espectacular. Lo que hace unas semanas eran campos repletos de racimos y de un verde infinito, hoy presentan colores amarillos, marrones, ocres, rojizos…
Miro el paisaje y pienso en todas las personas que he conocido aquí. Gente trabajadora, afable, hospitalaria, disfrutona, bella… como todo el Bierzo en otoño. A mí me ha llegado la hora de volver a casa. Han sido cinco meses de viaje y aprendizaje increíbles. Y no hemos acabado aún, así que volveré porque yo, como el vino, ya estoy atada al Bierzo para siempre.