Julio me envía los resultados obtenidos en el análisis químico de mi vino. El análisis químico de los vinos es una práctica habitual en las bodegas para conocer con exactitud los parámetros clave sobre la calidad del vino. Lo cierto es que los vinos podrían llegar a analizarse hasta determinar entorno a mil componentes diferentes y los avances de la investigación enológica han convertido muchas bodegas en auténticos laboratorios. Pero a la práctica, para interpretar la calidad de los vinos basta con unos parámetros básicos. El análisis básico mide el grado alcohólico, el ph, la acidez (total y volátil), el anhídrico sulfuroso y, a mayores, el málico y los azúcares. Vamos por partes porque, para los que somos más de letras que de ciencias, entender el porqué y el estado de cada uno de esos valores no resulta fácil. Así que veámoslos uno a uno.
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La luna, el vino y los trasiegos naturales
Hoy hablaremos de los trasiegos, la técnica más antigua de limpieza y clarificación natural del vino. Lo que pretendemos es que el vino pierda turbidez y nos quede lo más limpio y brillante posible. Para ello, lo que hacemos es trasegar el vino, es decir, trasladarlo de un depósito a otro.
La fermentación maloláctica
El proceso natural del vino, sin aditivos, es complejo y lleno de procesos físicos, químicos y biológicos. Me lo ha repetido Julio en numerosas ocasiones. Estamos en pleno invierno y nuestro vino sigue reposando en el tanque donde confiamos que, tras la fermentación alcohólica, se haya producido la fermentación maloláctica.
Llegó el otoño a los viñedos
Con la llegada del otoño, todo el Bierzo luce espectacular. Lo que hace unas semanas eran campos repletos de racimos y de un verde infinito, hoy presentan colores amarillos, marrones, ocres, rojizos…
Miro el paisaje y pienso en todas las personas que he conocido aquí. Gente trabajadora, afable, hospitalaria, disfrutona, bella… como todo el Bierzo en otoño. A mí me ha llegado la hora de volver a casa. Han sido cinco meses de viaje y aprendizaje increíbles. Y no hemos acabado aún, así que volveré porque yo, como el vino, ya estoy atada al Bierzo para siempre.
