La crianza de los vinos

Cuando hablamos de crianza todos tenemos en la cabeza las barricas de madera. Sin duda, una preciosidad (reconozco que me encanta pasear por esos pasillos infinitos de barricas en silencio, semioscuros y con perfume a vino). Sin embargo, para la crianza o guarda de los vinos existe una gran diversidad de depósitos con múltiples materiales y formas. Desde los depósitos de acero inoxidable a las barricas, toneles o fudres de madera, las tinajas de barro o arcilla, los huevos de hormigón o de piedra, las demajuanas de cristal, la propia botella…

La fermentación y el bazuqueo del vino

Las levaduras de la uva han empezado a actuar y el carbónico empieza a desprenderse. Ese gas provoca que las materias sólidas de la uva (hollejos, petitas y raspón) suban a la superficie donde se compactan y forman lo que llamamos ‘sombrero’. Bazuqueo o pigeage es la técnica más antigua que consiste en utilizar una vara larga con una pala en el extremo para empujar el sombrero hacia abajo y sumergirlo en el líquido. Es un proceso manual que requiere fuerza para revolver y homogeneizar la masa en femermentación.