Demencia, los ‘garage wine’ que irrumpen en el Bierzo

Dicen que hay que estar un poco loco para ser un genio. Personajes como Einstein, Mozart, Van Gogh, Picasso, Dalí y muchos otros han alimentado sobradamente ese debate. Sea real o no, el mito del genio loco es lo que ha inspirado a Nacho León y Demencia Wine, una pequeña bodega ‘de autor’ o ‘de garaje’ como él prefiere llamarla. Y es que su propuesta es valiente, creativa, diferente con el fin de elaborar vinos complejos, alternativos, heterodoxos. De esos que, con el tiempo, aspiran a convertirse en un producto original, anómalo, limitado o que podríamos denominar ‘de culto’.   

‘Muchas veces he pensado que dejar mi trabajo y emprender este proyecto es de locos pero estoy feliz haciendo lo que hago’, afirma Nacho León. Natural de Valladolid e ingeniero Agrónomo de formación, trabajó en bodegas en la Rioja y en el Bierzo hasta que en 2006 se decide a elaborar su propio vino. Adquirió una parcela en Villegas, uno de los parajes más reputados en Valtuille de Abajo, y vinificó esa primera cosecha pensando ya en sacar un vino exclusivo y de alta calidad con crianzas largas en barrica y en botella, convencido que la mencía no solo proporciona vinos frescos y ligeros sino que también posee un extraordinario y delicado envejecimiento. ‘Tardamos 3 años en sacar el vino y fueron solo 1900 botellas. Una locura pero muy convencidos de lo que hacíamos (en referencia a Bruno Arias, compañero de equipo durante estos años)’.

El exquisito resultado le impulsó a seguir. Así que en 2009 lo plantó todo, dejó el trabajo y empezó a montar la bodega en una nave del polígono industrial de Toral de los Vados: una prensa manual, depósitos pequeños y una sala climatizada para controlar la crianza. Lo necesario para elaboraciones a pequeña escala tratando de preservar al máximo la integridad del vino. Poco a poco, ha ido adquiriendo nuevas parcelas, buscando y escogiendo con minuciosidad: Villegas, Fuente de San Lázaro, Requeixada… todas ubicadas entre Valtuille de Abajo y Villafranca. Y su última aventura en Cabarcos, en el municipio de Sobrado, ya en las cercanías con la frontera con Galicia.

Nacho León se entrega por completo a la viticultura y a la bodega realizando él mismo la práctica totalidad de los trabajos. ‘Trabajamos con uvas enteras y mínima intervención sin apenas adiciones y tocando lo mínimo el sombrero para que el vino sea fiel reflejo de nuestro viñedo’. Y como si de un taller creativo se tratara, experimenta con las uvas de los diferentes parajes, con las fermentaciones, los tiempos en barrica  y los cupages. ‘Soy de los que piensa que el vino es un 90% el trabajo en la viña y un 10% el trabajo en la bodega’.

Y se explica. ‘En la viña soy un convencido de la agricultura ecológica, de las cepas viejas, los suelos vivos aunque pobres y una poda controlada en busca de rendimientos extremadamente bajos. En la bodega, de la mínima intervención durante la fermentación, vinificaciones por separado, largas crianzas y el acierto en los cupages’. Porque para Demencia, la mano del ‘autor’ importa. Si la añada es excelente, elabora una mencía de paraje: Demencia Villegas.

Presentaron esta cuveé en la añada 2010, adelantándose incluso a la nueva clasificación de la DO Bierzo, y pronto presentarán en sociedad Demencia Fuente de San Lázaro con su añada 2018. Aunque Nacho se muestra algo decepcionado por el uso que se está haciendo de la nueva clasificación de vinos en el Bierzo: ‘Observo que están saliendo parajes de debajo de las piedras. Nosotros estamos tardando años en adaptar e interpretar el viñedo hasta considerar que podemos embotellar nuestros parcelarios. Creo que está faltando algo de rigor en el proceso, corremos el riesgo de cargarnos una normativa de etiquetado que creo que tiene otra inspiración. Por ejemplo ahora lanzamos Demencia Fuente de San Lázaro, y llevamos elaborando este terroir por separado desde 2011, tenemos embotellados desde 2015, y hasta la añada 2018 no hemos considerado su comercialización como tal.’ Y es que para Nacho, un vino de paraje debe ser excepcional y debe expresar una identidad única. Solo así, se engrandece el potencial del Bierzo.

Más allá de los parajes, Nacho elabora un Demencia de autor, que correspondería a un vino de villa, a través de los cupages y la expresividad que le ofrecen esa añada los diferentes parajes. Y por último, un mencía de región, Pyjama, con uvas procedentes de las diferentes localidades del Bierzo. Eso sí, todos sus vinos pasan por barrica: el Pyjama un año y los Demencia 22 meses. Y, igualmente, un año de botella. ‘Me gustan las crianzas largas porque mi objetivo no es hacer un vino joven o de consumo rápido sino vinos representativos cuyo envejecimiento me permite agrandar su personalidad, equilibrio y calidad’.

A modo de proyecto casi artístico, Nacho León habla del vino, las texturas y las propiedades sensoriales que le aportan cada paraje y su particular terroir al Demencia. ‘Villegas es el esqueleto. Nos aporta estructura y robustez fruto de esos suelos con una importante presencia de arenas, poco habituales en el Bierzo. Por otro lado, Fuentes de San Lázaro es una mencía que crece en suelos de arcilla, a 600 metros de altitud, orientación sur y protegido por el monte del Cotelo. Nos ofrece vinos de extraordinaria sensación frutal, más sabrosos y equilibrados y la Requeixeda es un viñedo muy fresco, por debajo del mítico Rapolao. No recibe el sol con intensidad hasta bien entrada la mañana y nos aporta vinos muy frágiles y con notas minerales’.  

Lo mismo ocurre con su Demencia blanco. Un godello de cepas viejas del paraje de Fuente de San Lázaro que elabora con mucho mimo: prensado tradicional, fermentación espontánea y crianza mixta entre depósito y barrica, donde logra constituir un ligero velo de flor, que le aporta una especial personalidad al vino con notas oxidativas y a frutos secos perfectamente integrados. Un godello atípico, único. De nuevo, un vino de autor. 

Y es que los Demencia no son vinos corrientes ni lo pretenden ser. Son vinos cuya elaboración atiende a los criterios propios y subjetivos de su creador y la interpretación de su viñedo. Vinos de nicho que pueden tener fanáticos seguidores o recelosos detractores como esas míticas bandas de música nacidas en los garajes que, inspirados en los más grandes, arriesgaban con sus guitarras y su sonido ecléctico. No pretendían ser grandes éxitos a nivel comercial. Pero cuidado porque hubo sorpresas y de ahí salieron grupos como The Smiths, The Cure, The Clash o Los Ramones… bandas que empezaron en los garajes y terminaron recolectando un éxito masivo. Así que… llamadles ‘locos’. 

VISITAS

Realizan visitas personalizadas a los viñedos y bodega. Es necesario concertar visita a través de la web Demencia Wine

Publicado por maiteruiza

Periodista. Especialista en Vinos. Autora de El Viaje al centro del Vino

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