Silvia Marrao es de esas enólogas valientes, sin miedo, atrevida y decidida, a la que no hay quien la pare. Tras años recorriendo diferentes regiones vitícolas como enóloga, apostó por el Bierzo. Y dentro del Bierzo, por una de las zonas más recónditas: San Pedro de Olleros en los Ancares, un paraje de gran diversidad biológica. Nada más y nada menos que Reserva de la Biosfera. Empezó con una referencia, Banzao, 100% mencía de San Pedro de Olleros. Poco a poco, ha ido adquiriendo parcelas y ampliando referencias. Sabe lo que quiere, donde lo quiere y para qué lo quiere. Te lo cuenta con su voz dulce pero con clara convicción. Banzao es sinónimo de pureza, tipicidad y corazón. No sé que más se le puede pedir a un vino.
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Banzao, el tesoro escondido en los Ancares