Ni vacaciones, ni verbenas de San Juan, ni llegada del verano… En la viña no hay descanso y parece que este año los cielos no dan tregua. Es la semana de San Juan, estoy en Turquía cuando recibo el mensaje de Julio con un enlace a Noticias Bierzo: ‘Una espectacular granizada en Cacabelos tiñe la población de blanco como si de una gran nevada se tratara’. Las imágenes lo dicen todo:


Las fotos que corren en las redes sociales son impresionantes. Entre 200 y 250 hectáreas de viñedos se han visto afectados por el temporal. Desde Sorribas hasta Arganza y Canedo y Quilós son las zonas más afectadas, especialmente manzanos y viñedos, estos últimos en plena época de floración y cuajado.
Julio nos tranquiliza: ‘Aquí libramos por ahora, aunque habrá que ir a echar un vistazo más a fondo’. Saben que las condiciones húmedas que suelen acompañar a las tormentas de granizo pueden favorecer ahora la proliferación de enfermedades fúngicas, empeorando la situación. La floración de la vid marca el inicio de la vendimia y el volumen de la cosecha. Las bonitas y diminutas flores blancas se abren esperando a ser polinizadas por el viento y los insectos y eso da lugar a los granos de las uvas que formarán los racimos. De hecho, en algunas parcelas más avanzadas ya se podían apreciar las bayas con forma y tamaño de un guisante.



La estación de avisos del Bierzo, de la Junta de Castilla y León, manda a los viticultores un aviso urgente de tratamiento contra el Black Rot, el Mildiu y la Podredumbre. El grupo de apadrinamiento está que arde, entre bromas y oraciones, se percibe la inquietud, la angustia, la ansiedad… Pero Julio mantiene la calma y el sentido del humor. ‘No os asustéis q esta chupado 😂😂😂😂’. En las preguntas y comentarios de los padrinos, veo reflejado todo ese estrés encubierto tan reconocible en mi primera cosecha (2021). Hoy, pese a la gravedad, me siento más tranquila. Voy entendiendo que el mundo del viticultor es así, año tras año, y que debemos co-asumir y dejar trabajar a los profesionales.
Julio nos dice: ¡Llevamos un invierno y primavera muy lluviosos, récord de precipitaciones, y eso marcará seguro el perfil de los vinos. Vamos a ir a ver las viñas y en función de cómo evolucione todo y el clima de los próximos días, trabajaremos para evitar los brotes de hongos pero… tranquilidad y paso a paso’. Toca esperar y confiar.
Saber más: Sulfatar o no sulfatar
Los principios de observación y conocimiento transmitido son la guía de trabajo de 13 Viñas. Estamos en la fase crítica, es el momento de la floración y el cuajado… ‘Ya sabéis, llegando a finales de julio la guerra está medio ganada pero ahora hay que estar muy atentos. Pero ánimo chicos, de momento, nuestras viñas lucen bonitas y con vigor’.

Julio me manda unas fotos y me invade la alegría al ver el color y la fuerza de las hojas en mi viña. Pero no puedo dejar de pensar en la zona del valle donde cayó el granizo. ‘Este año no vas a tener que ayudarme (ya está la vendimia hecha)’. El mensaje de mi amiga Silvia junto a la foto de su viña es dolorosa: los racimos machacados, sin flor, evidencian el impacto devastador del granizo. Algo se me encoge por dentro. No tengo palabras.


Me levanto la mañana del martes 25 de junio y el primer mensaje del día de Julio es de nuevo el aviso de la Agencia Estatal de Meteorología. Aemet ha activado para este martes la alerta amarilla en El Bierzo por la posibilidad de tormentas acompañadas de granizo a partir de las 14 horas. No hay tregua. De nuevo, el corazón encogido. Escucho de fondo a Rigoberta Bandini: ‘Mi abuela me lo repetía siempre / Lo que tiene que ser, será igualmente / Y a ver qué passa, a ver qué passa, a ver qué pasa…’.
Pues eso, veremos qué es lo que pasa…🤞
Y pasó… 👇
El granizo se ceba por segunda vez en una semana en el campo berciano


Esta vez le tocó a la zona de Valtuille, Otero, Toral, Villafranca y algo en Corullón. Piedras enormes que no solo han afectado al campo sino también han provocado daños materiales (coches, tejados, muros, árboles…). Nosotros en la zona de Cubillos y Bierzo Alto, libramos de nuevo las piedras aunque la lluvia es también incesante. En otro momento, nos lamentaríamos de la sobredosis de agua pero dada la situación oírle decir a Julio ‘Aquí, de momento, solo lluvia‘ es irónicamente tranquilizador. La vida del campo es así: dura, difícil y a veces tan triste, desesperante y amarga. Pero en otras, maravillosa. No lo olvidemos.
