
ALBAMAR 2023 | Bodega Albamar
Albariño 100%
D.O. Rías Baixas
Temperatura de servicio: 10 °C
Precio aprox.: 17 €
Te gustará si… si crees que un sorbo puede ser como abrir la ventana frente al mar
28/06/2025
Diari de Tarragona
Albariño es Galicia, claro. Pero también es una de las pocas uvas españolas que ha conquistado el mundo entero. Desde Estados Unidos hasta Japón, pasando por el Reino Unido y media Europa. El Albariño es nuestra uva blanca más internacional. ¿Por qué? Porque tiene, de forma natural, todo lo que un vino blanco necesita para brillar: acidez, frescura, aroma y salinidad. Es vibrante, marino, versátil. Funciona solo, con marisco, con arroz, con sushi, con empanada.
Galicia produce cerca de 38 millones de botellas. Y en este océano de Albariños hay uno que se ha ganado el respeto de sumilleres, chefs y amantes del vino de todo el planeta: Albamar. Un vino que sale de una medio bodega-medio furancho, en Cambados, con alma gallega y corazón artesanal. Albamar ha llegado a la cima del mundo gastronómico sin perder su acento ni humildad. Lo sirven en Disfrutar, en Mugaritz, en Casa Marcial. Pero también lo encuentras en barras con criterio, como La Caníbal (Madrid), O Secreto (A Coruña) y La Viña del Señor (Barcelona).
Y lo mejor: no cuesta una fortuna. Albamar sigue siendo una joya accesible, con precios honestos y calidad brutal. Porque detrás no hay marketing. Solo está Xurxo Alba, el viticultor de las Rías Baixas que ha elevado esta etiqueta desde la tradición familiar (su padre vendía vino en garrafones) hasta convertirla en una referencia mundial del vino atlántico bien hecho. Xurxo no para, siempre inquieto, siempre creando. Lo suyo no es solo el Albariño (aunque lo borda). También trabaja tintos, cuando no blends inesperados, ancestrales burbujeantes, brisados con alma de naranja o rarezas como sus “albinos” (sí, blancos hechos con Caíño Tinto). Siempre con ese estilo directo, fresco y salino que los define. Mucho vino, mucha Galicia, pero sin repetirse. Porque lo de Albamar no es una receta: es una manera de entender el vino. Y por eso engancha.
Este Albamar 100% Albariño es su carta de presentación. Un vino que respira Atlántico, hecho con mínima intervención, fermentado con levaduras autóctonas y criado sobre lías finas. Tiene la frescura del océano, los aromas cítricos, el toque floral y salino pero con volumen, con nervio y con una mineralidad que no es pose: viene del suelo y de estar a un palmo del mar. Y además Albamar ha conseguido algo que no es fácil: hacer vinos que gustan al bebedor casual y enamoran al sumiller. Si aún no lo conoces, ya estás tardando.
Dato curioso: Albamar no es solo una bodega: sigue siendo un furancho. En Galicia, los furanchos son casas particulares donde se sirve el vino casero acompañado de comida sencilla: tortilla, pimientos, calamares… En Albamar aún puedes tomarte una copa de su Albariño junto a una mesa de madera, como se ha hecho toda la vida.
