
Guímaro Camiño Real 2022
93 Parker
Mencía, Brancellao, Merenzao, Sousón
D.O. Ribeira Sacra
Temperatura de servicio: 14–16 ºC
Precio aprox.: 15 €
Te gustará si… si eres más de caminar que de correr.
26/04/2025
Diari de Tarragona
La viticultura también tiene su cara épica. Se llama viticultura heroica, y no es una etiqueta romántica: es un término técnico, oficial, que designa los viñedos cultivados en condiciones extremas. Pendientes que llegan al 85%, terrazas talladas sobre ríos, accesos imposibles que requieren escaleras, arneses… y hasta barcas. Son lugares donde las máquinas no entran, donde cada cepa exige esfuerzo y cada vendimia es casi una escalada. A esta viticultura se la llama “heroica” porque no hay otra palabra que le haga justicia. No hay atajos. Solo vértigo, tradición y mucho sudor.
El Ródano Norte, en Francia; Alto Adige o el Valle de Aosta, en Italia; o Mosela, en Alemania, son ejemplos puros de viticultura heroica. En España también tenemos estos paisajes verticales: el Priorat, el Bierzo más abrupto, las laderas asturianas de Cangas del Narcea… pero si hay un lugar que lo encarna como ningún otro, es la Ribeira Sacra, en Galicia.
Allí, cepas centenarias sobreviven en bancales suspendidos sobre el cañón del Sil. Parcelas imposibles, cultivadas a mano, con vendimias que aún hoy bajan en barca, tal como hacían los monjes hace siglos, porque subir las cajas cargadas de uvas sería una tortura. Cadenas humanas y rieles construidos artesanalmente ayudan en lo que se puede. Todo es duro y difícil en Ribeira Sacra y a la vez tan bello. Guímaro, en gallego, significa “rebelde”. Y así son Pedro Rodríguez Pérez y su familia: cabezones, comprometidos, intransigentes con el terroir.
Su vino Finca Pombeiras ha enamorado a la crítica: 95+ puntos Parker y 96 puntos Suckling. Pero hoy me quedo con su hermano pequeño (y mucho más fácil de encontrar): Guímaro Camiño Real. Un coupage de variedades gallegas -Mencía, Brancellao, Merenzao, Sousón- fermentado con racimo entero y levaduras salvajes, criado en madera vieja y fudres grandes. El vino es como el paisaje: fresco, directo, salvaje. Encontrarás cerezas, violetas, un toque de especias y ese fondo mineral que huele a pizarra mojada. En boca es seco, atlántico, con nervio. Más fluidez que músculo. Más verdad que artificio. Un tinto de vértigo, literal y figuradamente.
Dato curioso: La Ribeira Sacra debe su nombre a los numerosos monasterios que se alzaron allí durante la Edad Media. Fueron los monjes quienes comenzaron a cultivar viñas. El más antiguo, San Pedro de Rocas (573), marca el inicio de esta tradición vinícola ancestral.
