Paco Pérez Caramés, don Francisco, un amante del Bierzo, de sus parajes, de la naturaleza y del vino. Falleció hace 25 años pero sigue muy presente en el Bierzo. Fundó su propia bodega en Villafranca del Bierzo en los años sesenta, cuando el número de bodegas privadas en el Bierzo se podían contar con los dedos de una sola mano. Fue un pionero en muchísimas facetas de su vida y muy especialmente en la del vino: primera bodega del Bierzo y una de las primeras de España en conseguir certificado ecológico, en irse a estudiar enología a Requena, en experimentar con el potencial de la Mencía, con la adaptabilidad de variedades internacionales, con los cupages y, especialmente, en elaborar vinos de guarda e impulsar la DO Bierzo (fue el primer presidente de la gestora que condujo a la constitución en 1989 del Consejo Regulador). En definitiva, en creer incondicionalmente en el potencial de la tierra berciana para el vino. Sí, a su manera, siguiendo su intuición, sus gustos, su propio camino…
Fue el primer presidente de la gestora que condujo a la constitución en 1989 del Consejo Regulador.
Hoy, es su sobrino Pablo junto a su mujer Noelia, quienes mantienen su legado pero sin desviarse un ápice de los valores, la filosofía y el camino marcado por Don Francisco.

‘El era un gran amante de los vinos, viajó a muchas regiones vitivinícolas de España y del extranjero, le gustaban los grandes vinos de guarda y estaba completamente convencido de que el Bierzo también podía darlos’, explican. Y gracias a ese convencimiento, Bodegas Pérez Caramés atesora algunos de los vinos embotellados más antiguos que existen en el Bierzo. Desde un 100% Mencía del 1976 (Casar de Valdaiga), un maravilloso Chardonnay de 1992 y diferentes coupages de Mencía con Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir o Tempranillo de muchas añadas antiguas.
100% Vinos de guarda
Me recibe Noelia en La Torre, un edificio del siglo XVI situado en la noble calle del Agua. Antiguamente, esta calle llena de palacios y casonas señoriales era famosa por sus numerosas bodegas en los bajos de los edificios. Hoy, La Torre es la única que sigue abierta al público y te permite traspasar el portalón y acceder al patio central con sus gruesos muros de piedra y altos balcones de madera, tan representativos de la arquitectura berciana. Conserva perfectamente el lagar y la sala de crianza, a la que se accede a través de un estrecho pasadizo.





Es una maravilla que te transporta a otra época, 300 años atrás. Aunque no elaboran aquí los vinos (la bodega se encuentra en la entrada de Villafranca), Pablo y Noelia mantienen en activo el lugar con servicio de bar, tienda e interesantes propuestas enoturísticas. ‘Nos gusta recibir a la gente y compartir nuestra forma de entender los vinos’.
La añada más joven de vino a la venta es una Mencía de 2003, con 20 años de crianza. Algo insólito.
Sus vinos son 100% vinos de guarda. La añada más joven de vino a la venta es una Mencía de 2003, con 20 años de crianza. Algo insólito. ‘El Casar de Valdaiga salió al mercado por primera vez con la cosecha de 1976, trece años antes de la creación de la D.O. Bierzo, en una clara apuesta por los vinos de alta calidad. Siempre han sido vinos de guarda, como le gustaban a Paco, inspirados en los vinos de Burdeos o los Riojas Gran Reserva. Y nosotros seguimos su modelo, su camino’, explica Noelia.



No son vinos fáciles de entender pero qué grande don Francisco que ya en 1976, cuando la mayoría de uva en el Bierzo se vendía a granel y de la Mencía se creía que no era apta para la crianza (aún la describe así la ficha del Ministerio de Agricultura), se empeñó en demostrar lo contrario y, dijeran lo que dijeran, seguir su propio camino.
Todos los vinos son ecológicos, certificados desde 1995.
Tres gamas de vino
Casar de Valdaiga, 100% Mencía
Catamos Casar de Valdaiga 1991 (30€) y 2003 (14€). Y sí, la Mencía sigue viva, con aromas a fruta negra madura, tostados, flores secas. Asombroso. ‘Son vinos que tienen que abrir, tienes que darles su momento de respiro pero poco a poco empiezan a salir los aromas a bosque, a frutos silvestres, ahumados’. No hay duda, la Mencía tiene potencial y, con la elaboración y protección adecuada, aguanta perfectamente el paso de los años.
Cónsules de Roma, Mencía semicarbónica
Seguimos con Cónsules de Roma, cosecha del año 2000 (11€), un vino de maceración semicarbónica, con 9 meses de barrica y 22 años en botella. ‘La primera añada de este vino fue en 1993. Quisimos experimentar, volver a las formas de elaboración ancestrales, usar los racimos de uvas enteras pero mantener la larga crianza. Lo vinifican en un depósito horizontal, para evitar una presión excesiva de la uva sobre el fondo. ‘Para muchos, un contrasentido pero para nosotros, un reto. Y no se elabora todos los años, solo aquellos que la uva nos lo permite’. Producen unas 6.000 botellas.
Casar de Santa Inés, fuera de la DO
Y para terminar pasamos a la gama Casar de Santa Inés, que engloba esos vinos de Pérez Caramés elaborados fuera de la denominación de Origen Bierzo, con variedades no autorizadas. Según la añada, elaboran de una manera u otra y los blends incorporan más o menos Mencía, Cabernet Sauvingnon, Merlot, Pinot Noir o Tempranillo. ‘Vinificamos por separado y decidimos el cupage en función de las características de los vinos de cada año pensando que serán siempre vinos de guarda’.
Actualmente tienen varias referencias en el mercado pero son imprescindibles el blanco, Casar de Santa Inés Chardonnay de 1997 (18€), que es una delicia para los amantes de los blancos con crianza. Es sabroso, mantiene la acidez e intensos aromas a toffe, miel, piel de naranja… Y el tinto, Casar de Santa Inés 1998 (18€): 50% Cabernet, 25% Mencía, 15% Merlot y 10% Tempranillo, con 27 meses en barrica de roble francés Allier y mucha, mucha botella. La añada 98 es muy especial, fue la última avalada por el maestro Pérez Caramés. Un vino añejo pero vivo. ¡Ah! Y recuerden que todos, todos son vinos ecológicos certificados.



Pablo y Noelia



‘No es fácil hoy en día vender vinos de guarda pero no queremos cambiar’.
Pablo García es el sobrino de Francisco Pérez Caramés, quien no tuvo hijos. Pablo se formó en Economía pero el mundo del vino siempre le atrajo. Ayudaba a su tío en la bodega, le acompañaba a la viña, viajaba con él a las ferias. Así que se incorporó a trabajar con él en el 1992. Noelia, bióloga de profesión, cursó posteriormente el Máster en Viticultura y Enología en la escuela de Madrid. Hoy es la enóloga oficial. ‘Lo hacemos Pablo y yo todo juntos, y siendo fieles a los valores y la filosofía de Paco’. Tuvieron un buen maestro, él y su enólogo de confianza, Paco Entrena. El rumbo está marcado, ellos siguen el camino. Hoy producen unas 20.000 botellas.
El Toleiro
Y el camino marcado por Francisco Pérez Caramés empieza en el viñedo. Consiguió adquirir 32 hectáreas de viñas, todas juntas, en El Toleiro, la finca de mayor extensión vitivinícola del Bierzo en esa época. Se divide en cuatro zonas: Toleiro, Toleiro Superior, Las Chas y Cavanelas.
Un enclave privilegiado, 32 hectáreas de viñedo junto y todo cultivado de forma orgánica.

La mayor parte de El Toleiro, es casi un pedregal, sin duda uno de los factores de distinción. Un lugar privilegiado, donde la flora y la fauna típica despierta junto a las cepas. Su sueño era “hacer el mejor vino del mundo respetando al hombre y al medio ambiente, en el lugar más maravilloso del mundo”. Con ese mantra, desde 1982 con tratamientos naturales, jamás fertilizantes químicos ni herbicidas. Emplean cuando es necesario abono orgánico y leguminosas y, en contadas ocasiones, azufre y caldo bordelés. En 1995 reciben la certificación ecológica, siendo la primera bodega del Bierzo y una de las primeras de España en conseguir el sello.
Reconocen que en un año como el presente -con lluvias, granizo, ataques de mildiu-, trabajar en ecológico es una ruina. Se pierde mucha uva. ‘Este año por ejemplo no saldrá el Chardonnay. No queda uva’. Pero no desisten, creen en la necesidad de salvaguardar la tierra, mantener en equilibrio del ecosistema y su efecto positivo sobre el viñedo. Como predicaba su tío, con respeto, con libertad, mirando hacia el pasado y sin seguir ejemplos ajenos. Porque ese es el estilo de Pérez Caramés, seguir su propio camino.
Información o visitas:
Bodega Pérez Caramés – Pedir cita previa: enoturismo@perezcarames.com
Calendario de actividades La Torre: https://www.latorrevillafrancadelbierzo.es/
Comprar vinos: Tel: 987 540 197 – 619 78 29 68 | info@perezcarames.com
