El Priorat ha logrado lo que pocas regiones vinícolas han conseguido: no solo ha puesto a sus vinos en la cúspide del mundo vinícola, sino que ha creado un ecosistema en el que el vino, la cultura y el turismo se entrelazan.
El Priorat ha logrado lo que pocas regiones vinícolas han conseguido: no solo ha puesto a sus vinos en la cúspide del mundo vinícola, sino que ha creado un ecosistema en el que el vino, la cultura y el turismo se entrelazan.