Es el productor más pequeño de Corpinnat (40.000 botellas) y el que posee los viñedos de montaña con más altitud. Le gusta trabajar las viñas (100% ecológicas), vinificar en casa, realizar larguísimas crianzas y elaborar vinos espumosos de los que sentirse orgulloso. Del producto, del oficio, del estilo y la calidad.
