En el mundo del vino, muchos hablan de uvas extinguidas o minoritarias, pero pocos se atreven a abrir el océano azul, invirtiendo dinero, esfuerzo y trabajo en recuperarlas sin certezas. Bodegas Fábregas lo hace, apostando más por la identidad que por la rentabilidad. Y eso, amantes del vino, llega al corazón.
