
THE CHOCOLATE BLOCK 2022
Syrah, Garnacha, Cinsault, Cabernet, Viognier
Franschhoek, Western Cape (Sudáfrica)
Temperatura de servicio: 16–17 °C
Precio aprox.: 34,50 €
Te gustará si… te emocionan las historias bien contadas, las especias, el ritmo lento y los vinos que saben a otros lugares.
02/08/2025
Diari de Tarragona
Hay vinos que se venden solos. No porque no necesiten marketing, sino porque su nombre, su historia y, sobre todo, su sabor funcionan como un imán. The Chocolate Block es uno de ellos. Nacido en Franschhoek, Sudáfrica, este vino se ha convertido en una especie de embajador informal.
Lo interesante es que para entender este vino hay que ampliar el mapa. Hay que irse al hemisferio sur, al extremo suroeste del continente africano, donde Sudáfrica no solo produce vino desde hace más de tres siglos -la primera botella se embotelló en Ciudad del Cabo en 1659-, sino que lo hace con una identidad cada vez más reconocible. A medio camino entre el Viejo y el Nuevo Mundo, Sudáfrica combina el bagaje histórico de Europa con la vitalidad de los suelos y climas australes.
Las principales regiones vinícolas -Stellenbosch, Swartland, Franschhoek, Paarl o Constantia- se benefician de la corriente oceánica de Benguela, que se forma en el sur del Atlántico y fluye hacia el norte de África, moderando las temperaturas en los viñedos costeros. Esta influencia marina, unida a la diversidad de suelos (graníticos, arcillosos, esquistos), permite elaborar vinos intensos, frescos, estructurados y expresivos, incluso en condiciones de sol y calor abundantes.
El país tiene más de 90.000 hectáreas de viñedo y aunque se trabajan muchas variedades internacionales, son la Syrah, el Chenin Blanc y la Pinotage (cruce local de Pinot Noir y Cinsault) las uvas que mejor explican su identidad.
Y ahí entra Boekenhoutskloof, la bodega responsable de The Chocolate Block. Fundada en 1776 pero revivida con enfoque moderno en los años 90, se ha convertido en una de las casas más respetadas de Sudáfrica. Su secreto: vinos bien elaborados, con un pie en la tradición y otro en la precisión. The Chocolate Block, concretamente, es un ensamblaje donde la Syrah domina, acompañada por Garnacha, Cinsault, Cabernet Sauvignon y un pequeño porcentaje de Viognier. Todo fermentado por separado y criado en barricas de roble francés durante más de un año.
¿A qué sabe? A fruta negra madura, a especias dulces, a cacao (sí, de ahí el nombre), a tierra mojada tras una tormenta. Es un vino que sabe a África y a bistró. A casa y a aventura. Porque a veces viajar no requiere avión ni mochila. A veces, basta con un sacacorchos, una buena copa y el vino adecuado.
