El pequeño gran vino de Sisseck

PSI 2022 | Dominio de Pingus
Tinta Fina (Tempranillo) y Garnacha
DO
Ribera del Duero

Temperatura de servicio: 16–18 ºC

Precio aprox.: 44 €

Te gustará si… admiras la belleza cuando no necesita gritar. Un vino preciso, armónico y estético.

12/07/2025
Diari de Tarragona

Cuando Peter Sisseck llegó a España en 1990 desde Dinamarca, no imaginaba que acabaría creando uno de los mejores vinos del país. Venía como asesor para Hacienda Monasterio, pero su vínculo con la Ribera del Duero fue inmediato. En 1995 lanzó Pingus, una producción mínima que deslumbró a la crítica internacional desde el primer sorbo. Pingus fue el primer vino español en alcanzar los 100 puntos Parker en su añada debut. Se elaboró en una nave modesta y se vendió prácticamente todo en EE. UU. antes de llegar siquiera al mercado español. De la noche a la mañana, se convirtió en un mito -y en un lujo al alcance de pocos- con un precio de salida al mercado que ronda los 1.449 euros.

Años después, quizá como respuesta natural a tanto elitismo, nació PSI. Un vino con el mismo sello de excelencia, pero pensado para compartir y disfrutar sin ceremonia. PSI no es el segundo vino de Pingus, es un proyecto con vida propia. Su filosofía es clara: recuperar viñedos viejos, trabajar con viticultores locales y devolver al campo su protagonismo. La uva, Tinta Fina con un pequeño aporte de Garnacha, es la que manda. Y por supuesto el tiempo, 18 meses en barricas y tinas de gran volumen.

En pocos años, PSI ha logrado lo que parecía imposible: ofrecer un Ribera del Duero profundo, elegante y sabroso, pero sin exceso de concentración ni madera. Un vino serio, pero amable. Tan bien hecho que podrías pensar que cuesta el doble.

PSI no se parece a su hermano mayor, pero comparten algo esencial: respeto absoluto por el viñedo. Mientras Pingus busca la perfección, PSI busca la verdad del territorio. Es más que un vino: es casi un manifiesto. Sin duda, la entrada perfecta para conocer el estilo del enólogo danés y la grandeza de esta denominación, que en pocas décadas ha pasado de región emergente a estrella mundial.

Dato curioso: El nombre PSI no solo remite a la inicial de Peter Sisseck, sino que también es la vigésimo tercera letra del alfabeto griego y un símbolo vinculado a la psicología. Para Sisseck, representa la dimensión humana del vino: el conocimiento, la emoción y la conexión con las personas.

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Publicado por maiteruiza

Periodista. Especialista en Vinos. Autora de El Viaje al centro del Vino

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