
El Priorat ha logrado lo que pocas regiones vinícolas han conseguido: no solo ha puesto a sus vinos en la cúspide del mundo vinícola, sino que ha creado un ecosistema en el que el vino, la cultura y el turismo se entrelazan. La DOQ Priorat ha consolidado su reputación como un símbolo de calidad, y la región continúa evolucionando, atrayendo a winelovers y turistas de todo el mundo. En cada botella, el Priorat ofrece una oportunidad para explorar historia, paisaje y terroir, los tres ingredientes fundamentales de las grandes regiones vinícolas del mundo.
Vinos icónicos
- Clos Mogador 2020
Considerado un vino de culto, Clos Mogador es la joya de la bodega de René Barbier, uno de los pioneros de la revolución del Priorat. Un vino de Finca Calificada, es intenso, con aromas de frutos negros, especias y una mineralidad que lo hace único. Su complejidad lo ha situado entre los más altos, con un precio accesible de 85 euros por botella. - L’Ermita 2021
El gran referente del Priorat. Elaborado por Álvaro Palacios con uvas de viñas viejas de esa Gran Viña Clasificada. Es un vino de elegancia desbordante. Ha obtenido 100 puntos Parker por tercera vez. Su complejidad aromática, con frutos rojos maduros, balsámicos y notas minerales, lo convierte en un vino de culto. Con una producción limitada, su precio supera los 1.500 euros por botella, y atrae tanto a coleccionistas como fotógrafos, cautivados por la singularidad y belleza de su precioso viñedo. - Scala Dei Cartoixa 2020
La bodega Scala Dei, la más antigua del Priorat y la primera en hacer vino embotellado en origen. Celebra medio siglo de su refundación, pero tiene los orígenes en las tierras que rodeaban el monasterio de Escaladei, donde los monjes cartujos empezaron a elaborar vino en 1263. Un clásico que refleja la tradición y la modernidad del Priorat, ideal para los amantes de los vinos de guarda. - Mas Doix 1902
Elaborado con uvas de viñas centenarias de 115 años, 100% Cariñena, que dan un vino con gran concentración y complejidad. Aromas a frutas maduras, especias y un toque de pizarra lo convierten en un vino impresionante, ideal para enólogos y coleccionistas. Su capacidad de envejecimiento y su singularidad lo sitúan como uno de los más codiciados del Priorat. Se elaboran apenas 1.000 botellas.
- Clos Erasmus 2020
Una de las grandes creaciones de Daphne Glorian. otra de las personas que contribuyó al renacimiento del Priorat. Su Clos Erasmus, tan deseado como escaso, se ha posicionado entre los grandes vinos del mundo. Se caracteriza por su equilibrio entre potencia y frescura y toda esa mineralidad elegante y persistente. Es un vino para los verdaderos amantes del Priorat, con un precio que refleja su exclusividad. - Vall Llach Porrera Vi de Vila 2022
Fundada por el famoso cantautor Lluís Llach, Vall Llachsigue siendo una de las bodegas más influyentes del Priorat. Este vino es un homenaje a la villa de Porrera, con intensos aromas de frutos negros, hierbas mediterráneas y una mineralidad pronunciada. Es un vino fresco y elegante, que combina modernidad con el respeto por la tradición.
- Nit de Nin Mas d’en Caçador 2020
Creado por Ester Nin y Carles Ortiz, es un vino que refleja la visión de Ester Nin como una de las nuevas enólogas más destacadas del Priorat. Elaborado a partir de viñas viejas de Garnacha y Cariñena en el emblemático viñedo Mas d’en Caçador, este vino ha alcanzado los prestigiosos 100 puntos Parker, consolidándose como una obra maestra.
El poder de la historia
La historia del Priorat es la de un nuevo comienzo. Durante siglos, el vino ha sido parte de su identidad, pero fue a finales del siglo XX cuando un grupo de enólogos (René Barbier, Álvaro Palacios, Daphne Glorian, José Luis Pérez y Carles Pastrana) lograron transformar la región. Rescataron viñas viejas y pusieron en valor la tierra, un suelo de pizarra (llicorella) que, combinado con un clima exigente, da vinos con mucha personalidad. Gracias a críticos como Robert Parker, el mundo empezó a descubrir la calidad del Priorat. Hoy, sus vinos están entre los más codiciados y admirados del mundo y algunos pueden llegar a superar los 1.900 euros por botella, pero el verdadero valor está en lo que transmiten.
Paisajes que cautivan
Aunque el Priorat es pequeño, con apenas 2.000 hectáreas de viñedos, su paisaje es impresionante. Las viñas se agarran a terrazas empinadas, rodeadas de olivos y almendros, formando un cuadro natural lleno de equilibrio. Este paisaje, tan característico, ha convertido al Priorat en un destino clave para los amantes del vino. Aquí, la belleza de la tierra y la calidad de los vinos se entrelazan para ofrecer una experiencia única.
Silent Luxury
El Priorat no es solo un lugar donde beber vino, es una experiencia que se vive con todos los sentidos. Los visitantes se sumergen en la historia del vino, recorriendo viñedos en terrazas que abrazan las montañas, y disfrutan de catas en un ambiente donde la elegancia reside en la simplicidad y el respeto por la tradición. Desde la exclusividad de Terra Dominicata, reconocida por su diseño y paisajismo de clase mundial, hasta las visitas sencillas en pequeñas bodegas familiares, el Priorat ha creado un equilibrio perfecto entre lujo y autenticidad. Este enfoque ha revitalizado la economía local, impulsando tanto el sector vinícola como el turismo y ayudando a que la región siga creciendo de manera sostenible.
La nueva generación
Nuevas generaciones de viticultores visionarios como René Barbier hijo, Sara Pérez, Anne Cannan y Ester Nin siguen transformando el Priorat, junto con enólogos que han encontrado inspiración en esta tierra única, como Dominik Huber de Terroir al Límit o Alfredo Arribas de Trossos del Priorat. Estos productores están reavivando la región y el sector al volver a las raíces del terroir, recuperando prácticas ancestrales y enfocándose en la sostenibilidad. Mientras honran la rica tradición de los tintos, están redefiniendo lo que significa elaborar vinos en el Priorat, aportando mayor frescura e innovación y creando nuevos perfiles de Priorat que siguen cautivando al mundo.
El auge de los blancos
El auge de los vinos blancos del Priorat ha sido una de las sorpresas más emocionantes de los últimos años. Variedades como la Garnacha Blanca, el Macabeo, la Pedro Ximénez o una desconocidísima Cariñena Blanca están dando lugar a vinos blancos complejos, frescos y minerales. Estos vinos han comenzado a captar la atención de críticos internacionales, demostrando que el Priorat no es solo tierra de grandes tintos, sino también un territorio con potencial para crear blancos excepcionales que están marcando una nueva era en la región.
