Un Verdejo de los de verdad

Arenas de Santyuste 2022 |Esmeralda García  

100% Verdejo
Segovia (sin Denominación de Origen)
Temperatura de servicio: 10ºC.
Precio: 20€
Te gustará si… te gustan los vinos y de sabor largo.

03/08/2024
Diari de Tarragona

La Verdejo genera amor y odio en el mundo del vino. Amor porque es una variedad blanca dúctil y versátil, capaz de ofrecernos vinos formidables, sean jóvenes y frescos o con más cuerpo y complejidad. Odio porque, a raíz del auge significativo en popularidad y demanda, ha sido muy maltratada, desfigurada y exprimida por la industria del vino. La producción masiva y la uniformidad en el estilo han llenado bares y terrazas de copas de verdejos económicos, simples, facilones y sin personalidad, perdiendo así todo su encanto original.  

De ahí que hoy muchos la critiquen y pongan en duda su calidad. Pero nada más lejos de la realidad. Hay muchas bodegas y productores que se esfuerzan por mantener la autenticidad y el verdadero carácter varietal. Este Arenas de Santyuste de Esmeralda García es uno de ellos. Un Verdejo de pueblo, de Segovia, natural, limpio, preciso, donde la Verdejo se muestra como es. Sin Denominación de Origen. No importa, porque en pocas ocasiones se tiene la oportunidad de catar vinos de viñas tan viejas, con 140 a 200 años de edad, de pie franco, en altura (650-800 metros) y productoras tan bien preparadas.   

Esmeralda García nació en Segovia pero su familia es originaria de Santiuste de San Juan Bautista, un municipio de 500 habitantes integrado en el este de la Denominación Rueda. Esta zona se caracteriza por sus suelos arenosos que han permitido la supervivencia de verdejos prefiloxéricos. Sí, sí, sobrevivieron a la plaga de la filoxera. Esmeralda se formó como Técnico Superior de Análisis especialidad en microbiología y después en Enología y Viticultura. Le apasiona el vino y en 2012 obtuvo el premio Nariz de Oro amateur. En 2013, la vida la llevó al pueblo y decide allí recuperar los viñedos viejos familiares y hacer un Verdejo ‘coherente’. Coherente con la tierra, con la variedad, con la región, con el origen.

Lo ha hecho. Sus vinos son vinos artesanales, ecológicos, criados en ánforas de barro con sus lías. Ella se vuelca en la uva, que cultiva con todo el mimo del mundo. En la bodega, solo trata de entenderla y supervisarla, sin aditivos químicos. Disfrutaréis de un Verdejo fuera de lo común. Nada de aromas a plátano y frutas tropicales. Olvidaos. Aquí todo es más delicado, natural, con un perfil súper fresco, mineral y buena estructura. Aromas a flores blancas, a fruta de verano, notas cítricas… y, al final, ese toque herbáceo que le aporta frescura y naturalidad. Un solo trago bastará para cautivaros.  

Dato curioso: Son cepas de pie franco aquellas viñas que sobrevivieron a la filoxera y no han sido injertadas con pie americano. La razón por la que sobrevivieron es, generalmente, por el tipo de suelo donde se cultivan, especialmente arenosos (no apto para el desarrollo del insecto).















La Verdejo genera amor y odio en el mundo del vino. Amor
porque es una variedad blanca dúctil y versátil, capaz de ofrecernos vinos
formidables, sean jóvenes y frescos o con más cuerpo y complejidad. Odio porque,
a raíz del auge significativo en popularidad y demanda, ha sido muy maltratada,
desfigurada y exprimida por la industria del vino. La producción masiva y la
uniformidad en el estilo han llenado bares y terrazas de copas de verdejos
económicos, simples, facilones y sin personalidad, perdiendo así todo su
encanto original.  De ahí que hoy muchos la
critiquen y pongan en duda su calidad. Pero nada más lejos de la realidad. Hay
muchas bodegas y productores que se esfuerzan por mantener la autenticidad y el
verdadero carácter varietal. Este Arenas de Santyuste de Esmeralda
García es uno de ellos. Un Verdejo de pueblo, de Segovia, natural, limpio, preciso,
donde la Verdejo se muestra como es. Sin Denominación de Origen. No importa,
porque en pocas ocasiones se tiene la oportunidad de catar vinos de viñas tan
viejas, con 140 a 200 años de edad, de pie franco, en altura (650-800 metros) y
productoras tan bien preparadas.   Esmeralda García nació en Segovia
pero su familia es originaria de Santiuste de San Juan Bautista, un municipio de
500 habitantes integrado en el este de la Denominación Rueda. Esta zona se
caracteriza por sus suelos arenosos que han permitido la supervivencia de verdejos prefiloxéricos. Sí,
sí, sobrevivieron a la plaga de la filoxera. Esmeralda se formó como Técnico
Superior de Análisis especialidad en microbiología y después en Enología y
Viticultura. Le apasiona el vino y en 2012 obtuvo el premio Nariz de Oro
amateur. En 2013, la vida la llevó al pueblo y decide allí recuperar los
viñedos viejos familiares y hacer un Verdejo ‘coherente’. Coherente con la
tierra, con la variedad, con la región, con el origen.Lo ha hecho. Sus vinos son vinos
artesanales, ecológicos, criados en ánforas de barro con sus lías. Ella se
vuelca en la uva, que cultiva con todo el mimo del mundo. En la bodega, solo trata
de entenderla y supervisarla, sin aditivos químicos. Disfrutaréis de un Verdejo
fuera de lo común. Nada de aromas a plátano y frutas tropicales. Olvidaos. Aquí
todo es más delicado, natural, con un perfil súper fresco, mineral y buena
estructura. Aromas a flores blancas, a fruta de verano, notas cítricas… y, al
final, ese toque herbáceo que le aporta frescura y naturalidad. Un solo trago
bastará para cautivaros.   Dato curioso: Son cepas de pie franco aquellas viñas
que sobrevivieron a la filoxera y no han sido injertadas con pie americano. La
razón por la que sobrevivieron es, generalmente, por el tipo de suelo donde se
cultivan, especialmente arenosos (no apto para el desarrollo del insecto).

Publicado por maiteruiza

Periodista. Especialista en Vinos. Autora de El Viaje al centro del Vino

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